¿Te matan los celos? ¡Haz clic sobre estas líneas y lee!

celos Todos, no solo las mujeres, sentimos celos alguna vez. La ausencia total de celos no es realista, pues en esta sociedad tan hedonista y permisiva, la infidelidad es algo que puede ocurrir, y de hecho ocurre a diario.

Celos: La causa

Siempre que hay celos subyace una indecisión sobre si seguir o no con la relación. Si el hombre dice que quiere un compromiso y luego se retrae, o si hay otros síntomas de que algo no funciona bien en la pareja, puedes proyectar tus propias vacilaciones sobre él, creyendo que te es infiel para poder poner fin a la relación con algún motivo.

También sí has sido hermana mayor y te viste desplazada por el nacimiento de un hermano o hermana, viste a tu madre sufrir felicidades o si las padeció anteriormente  es posible que arrastre situaciones no sanadas que se trasladan, como una mochila no deseada, a tu presente.

Son un auténtico problema cuando…

  • Estás más pendiente de tu pareja que de tu vida.
  • Te hacen sufrir y absorben hasta el punto de que ya no disfrutas tus aficiones, y te invade la desgana.
  • En lugar de actuar con tu pareja como tal, lo haces como una madre, un policía o un espía.
  • Aprovechas cualquier descuido para revisarle los bolsillos, la cartera o incluso el teléfono móvil.
  • Le acusas a menudo, o le faltas el respeto.
  • Dices frases manipuladoras, te sientes poco valorada/o y llena/o de inseguridad.
  • Pretendes darle celos con otra persona.

Cómo superar un problema de celos

ser celosa

Sentir celos es algo común y normal, no obstante, si llenan todos tus pensamientos es necesario que, una de dos: o lo trates con tu pareja, o con un profesional. Éste último te podrá ayudar a ver qué los genera.

Si de lo contrario decides hablarlo con tu pareja, que no cunda el pánico, piensa bien lo que vas a decir antes de hacerlo, y no le hagas daño.

Por otro lado, es importante que refuerces tu autoestima si los celos han pasado a ser protagonistas de tu día a día; repítete todo lo que vales cada mañana, nada más levantarte de la cama, y métete en la cabeza que nadie te va a traicionar, que todo está en tu mente.

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