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Quiéreme si te atreves (2003)

¿Capaz o incapaz?” es la pregunta que más suena en la película “Quiéreme si te atreves“, una comedia romántica de origen francés totalmente atípica que jamás me canso de ver. Guillaume Canet y Marion Cotillard interpretan a los dos niños, ya no tan niños, que la protagonizan.

Lo que comienza desde el minuto uno como un curioso juego de niños entre Sophie y Julien, termina convirtiéndose en un auténtico método de vida.

¿Que en qué consiste el juego? En cumplir atrevidos retos, con una bonita caja de música de por medio. Desde lo mejor hasta lo peor; ridiculizando tabúes, riéndose, saltándose prohibiciones e incluso haciendo daño, ambos son capaces de todo.

Es así como se dan cuenta de que lo que era un juego de infancia, ha dejado de serlo, ¿te animas a saber cómo termina la historia?.

Os dejo con varias escenas de la película y parte de un monólogo que aparece en ella, casi al final 🙂

Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico, que gozada, era lo mejor del mundo… Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenio… Mejor que los andares de Emma Pill, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford… Mejor que la cara B de Abbey Road, los solos de Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson, mejor que Woodstock y sus fiestas mas orgásmicas…mejor que los excesos del Marqués de Sade, Rimbaud, Morrison y Castaneda… Mejor que la libertad… Mejor que la vida.