amor navidad

En navidad florece el amor” fue la frase que le dijo Steve a Lucía, el día que la dulce niña de mirada tierna y cálida, recién llegaba al recóndito pueblo Moabit de la ciudad de Berlín, para pasar el invierno con sus abuelos. Steve se lo grito mientras el corazón le saltaba, era como si ella con una sola mirada le hubiera sonrojado el alma, como si en aquella fría tarde de 1976 el mundo se quedará quieto, para él solo existía ella, estaba asombrado de la hermosura de Lucía, y aunque sus amigos lo jalaban y le decían ¡Vamos, vamos aún no acaba el juego!

El seguía embelesado; mientras por el lado de Lucí, se sentía un poco inquieta, algo le hacía cosquillas en la panza, algo le perturbaba el alma y ella no tenía idea que era, pues a sus 16 años no conocía el amor, pensó ‘apenas llegué le pregunto a mi abuela’ mientras el conductor le decía una y otra vez ¡Señorita! ¡Señorita! ¡¿Qué?! – grito y él le respondió con una media sonrisa – ya llegamos señorita, sus abuelos están aquí, puede bajarse.

Cuando llegó el momento, después de todos los saludos con sus abuelos, tíos, primos y vecinos, Lucía pudo hablar con su abuela, de 80 años aún muy firme, le dijo todo desde el momento maravilloso en que miró a Steve hasta que todo se apagó por la gruesa voz del gordo taxista.

Su abuela con tantas experiencia vividas, le dijo con una sonrisa y la cara sonrojada de alegría, querida nieta recuerdo que en la navidad de 1916 yo conocí un joven muy guapo en Berlín, para aquel entonces vivía en este pequeño pueblo y mis padres me llevaban a pasear donde los tíos, pasaba las peores navidades pues no tenía amigos y siempre hacían las mismas cosas y terminaba aburrida en aquel sillón viejo y manchado, hasta que un día conocí a ese joven, tu abuelo, él era muy apuesto, tranquilo, divertido y muy amable, ese momento encontré el amor.

Él me hizo sentir con una sólo mirada todo lo que has sentido querida. Lucía un poco asombrada y nerviosa, le pregunto ¿Qué quieres decir, estoy enamorada? su abuela se la quedó mirando por un rato y se echó a reír ¿Qué pasa, qué pasa? Le pregunto Lucía un poco afanada, doña Nancy le dijo, el amor llega solo querida y se siente en el alma, si de nuevo lo vez sólo se amable y tú misma te responderás querida nieta.

Lucía que era muy inteligente y curiosa, sin querer se las ingenio para llamar la atención del guapo joven, él sin más que pensar se le acercó y la saludó, dijo – Hola, me llamo Steve, es la primera vez que te veo por el pueblo, ¿cómo te llamas? (…) así se la pasaron toda la tarde, hablando y riéndose, su abuela miraba de lejos aún sonrojada, esa imagen que disfrutaba en la puesta del sol con los dos jóvenes descubriendo el amor, le hizo despertar los recuerdos y fantasías de su juventud, mientras Lucía y Steve daban su primer beso de amor.

Historia de amor escrita por: Luis Miguel – Sirmigue

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