Que hable el silencio

silencio

Poner la mesa a cada comida,
cubiertos de plata,
panes horneados,
centímetros de silencio de tu piel sin palabras,
movimientos que delatan,
el corazón que remueve
esta sopa de sentimientos
que hablan de silencio en velas perfumadas.

Silencio,
que tuve por esperarte
que mendigue en océanos de dudas,
que desperté en las alacenas de tu amor,
sufriendo en vísperas de navidades
colgado frente a tu chimenea.

Crímenes de enamorado
al seguirte hasta el finisterre del universo
por darte aquello que era importante para mí
unas palabras de aliento,
a cada día,
y que el vestigio
inundará los puentes de una pasión
amándote, en lágrimas de agotado poeta

Y que muera toda está melancolía,
de sollozos escritos en papel
que desborda mi ilusión por quererte,
saltar en las hogueras de San Juan
y que mi deseo sea amarte.

Correr hacia ti en los principios de Abril,
recorrer un calendario,
ver en introspectiva el álbum
que fijaba en las venas,
un latir de goteros,
subiendo a la esperanza,
el nuevo día que flirtea
con las mariposas de tu estómago.

Mancharme de truenos de tormento,
y regalarte el rayo más puro
de la luz que brille en ti.

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