
Odio dormir pensando en ti,
no poder dejar la mente en blanco porque estás ahí.
Odio sentir que te necesito,
que me falta el aire si no estoy contigo.
Odio esas mariposas que aparecen en mi estómago,
esas corazonadas que me dejan con sabor amargo.
Adoraría todo si fuera correspondido,
pero no lo es, por más que lo he pedido.



Qué bonito!