Palabras desde el corazón

palabras corazonLa desesperación es la ilusión del que pierde en la vida todo aquello que no pudo conseguir, todo aquello que intentó y todo aquello que amó.

La fuerza del corazón es más fuerte que ningún arma de metal, es la que te impulsa a hacer lo que te gusta y amas, la que me impulsa a quererte y decirte que moriré por ti.

De la forma que lo hagas, y de las maneras que lo finalices, no importa si lo has hecho bien o mal, importa que le des importancia a las cosas que hay alrededor, un cielo azul que resplandece, las formas de las nubes o la vegetación, que respires, que estés vivo y que nadie te quite lo mejor de la vida: tú.

Crea tu vida a partir de sonrisas y deja las lágrimas para las emociones que dejaste a pasar.

No logres lo imposible, logra cometer errores y aprender de ellos.

Las mentiras que escribiste, son el papel olvidado del fracaso que hiciste.

Olvida el pasado, no mires al futuro, sé una pequeña gota de esperanza que se congela en el presente y alégrate por ser como eres, por ser quien eres, porque tú eres el todo y la nada del universo. Una parte tan viva y ardiente como el pequeño crepúsculo de un amanecer.

Logra ser quien eres por tus defectos; en ellos radica la esencia de cada ser y de cada vida.

De cada segundo que pasa, sigues siendo el mayor reto de mi vida, mi mayor sueño y mi profunda derrota. Gracias a ti comprendí y entendí que el ahora es lo único que se tiene, lo único que vive.

A cada falta y a cada lágrima dedícale un tiempo, pero no lo construyas como parte de ti.

Las ideas, los momentos e incluso los instantes en el que estás tú, tienen el sentido de lo más profundo e inhóspito de los sentimientos.

A cada anochecer roto una sonrisa, y a cada luna nueva, una nueva esperanza de soñarte despierto y tenerte a cada instante.

Que el carmín de tus labios pinte de color rosa mis días y así podré volar en un arco iris de sueños incesantes llamado amor.

No importa ni el momento ni el lugar,
solo los relatos de un episodio,
en lugares tan dispersos como tiempo encontrado
en besos perdidos de los amaneceres más oscuros,
y todo ello escrito por nubes de sinfonía insólita que es tu querer.

La existencia es un pañuelo que se lleva, no es una condena ni un principio; es solo un estado que la vida te regala.

Las experiencias no se miden en logros sino en oportunidades perdidas que te ayudan a ser mejor.

Olerte por refrescar el aire de mis pulmones y cerrar el refresco del atardecer más naranja, encontrarte en los cristales de reflejados sueños, y dividirme en la tierra donde cultivaba mi amor a cada paso de un sentimiento, al claro de lunas y amaneceres que rotulan tu nombre en ecos de esperanza.

Amarte en los suspiros del sonido del reloj,
que recuerda el tiempo,
que conecte mi amor en ese enchufe de electricidad radiante,
llamado tensión de alto voltaje por añorarte en cada exhalación.

La vida misma es el pretexto de haberte conocido, de haberte encontrado, y de haberte dicho te quiero.

Largos recorridos que comienzan con pequeños pasos hacia deseadas metas de sueños, que ilusionan un corazón rendido de anhelos rotos.

Responder